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La Comisión Europea apunta que España tendrá una recuperación intensa

Una décima más alta de lo esperado en las últimas previsiones, situándose entre las tres economías más fuertes a partir de enero en la recuperación, junto a Francia o Eslovenia.

A pesar de la respuesta tanto a nivel nacional como de la UE, la economía de la UE experimentará una profunda recesión este año como consecuencia del coronavirus. Su impacto en la actividad económica ya era considerable en el primer trimestre de 2020 debido a las medidas de confinamiento que la mayoría de los Estados miembros comenzaron a aplicar en marzo, pero con un periodo de paralización y confinamiento mucho mayor en el segundo trimestre del 2020, se calcula que la producción económica se habrá contraído más que en el primer trimestre.

En concreto las previsiones económicas del verano de 2020 apuntan a que la economía de la zona euro se contraerá un 8,7 % en 2020, para crecer de nuevo un 6,1 % en 2021 y la economía de la UE se contraerá un 8,3 % en 2020 para crecer en torno al 5,8 % en 2021. Por lo tanto, se prevé que la contracción en 2020 sea
significativamente superior al 7,7 % previsto para la zona euro y el 7,4 % para la UE en su conjunto tal comoapuntaban las previsiones económicas de la primavera 2020.

El retorno al crecimiento en 2021 también será ligeramente menos sólido que el previsto en primavera. Sin embargo, los primeros datos de mayo y junio
indican que lo peor podría haber pasado, pues espera que la recuperación se consolide en el segundo semestre de 2020, aunque sea incompleta y desigual en los distintos EEMM.

Con respecto a España, a pesar de que todos los indicadores muestran que la actividad se está recuperando rápidamente, ya que las restricciones están levantando, el impacto del confinamiento durante el primer semestre de 2020 parece haber resultado peor de lo esperado en el pronóstico de primavera, por lo que la CE estima que la economía española se contraiga un 10,9 % este año (según las previsiones, todas las economías de la moneda única cerrarán con una contracción como mínimo del 6 % en 2020). Sin embargo, se apunta a una recuperación intensa del 7,1 % en 2021, una décima más alta de lo esperado en las últimas previsiones, situándose entre las tres economías más fuertes a partir de enero en la recuperación, junto a Francia o Eslovenia.

Las perspectivas sobre la inflación han cambiado poco desde las últimas previsiones, pese a que se han producido modificaciones significativas en las fuerzas subyacentes que determinan los precios. Aunque los precios del petróleo en los alimentos han subido más de lo previsto, se espera que su efecto se vea compensado por las peores perspectivas económicas y por el efecto de las reducciones del IVA y otras medidas adoptadas en algunos EEMM. Actualmente, se prevé una inflación en la zona del euro, medida por el índice de precios al consumo armonizado (IPCA), del 0,3 % en 2020 y del 1,1 % en 2021. En la UE, las previsiones de inflación apuntan a un 0,6 % en 2020 y a un 1,3 % en 2021.

Los riesgos en torno a esta previsión son de excepcional envergadura, pues la escala y duración de la pandemia de las futuras medidas de confinamiento se desconocen, y apuntan fundamentalmente a la baja, partiendo del supuesto de que las medidas de contención seguirán atenuándose y de que no habrá una segunda ola de infecciones.

Existen riesgos considerables de que, a largo plazo, el mercado laboral sufra más de lo previsto y de que las dificultades de liquidez se conviertan en problemas de solvencia para muchas empresas. Se vislumbran riesgos para la estabilidad de los mercados financieros y el peligro de que los EEMM no coordinen suficientemente las respuestas políticas nacionales. La falta de un acuerdo sobre la futura relación comercial entre el Reino Unido y la UE podría dar lugar a un crecimiento más bajo, especialmente en el caso del Reino Unido (dado que las relaciones futuras entre la UE y el Reino Unido aún no están claras, las previsiones para 2021 se basan en una
hipótesis puramente técnica del status quo). Asimismo, las políticas proteccionistas y un alejamiento excesivo de las cadenas de producción mundiales podrían afectar negativamente al comercio y a la economía mundial.

Sin embargo, cabe señalar que existen riesgos al alza, como la disponibilidad rápida de una vacuna contra el coronavirus. Se espera que se alcance próximamente un acuerdo sobre la propuesta de la CE sobre el nuevo instrumento de recuperación de la Unión Europea, que no se incluido en esta previsión pero que se considerará
un riesgo al alza. Asimismo, una recuperación mejor de la esperada no puede excluirse, particularmente si la situación epidemiológica permite un levantamiento de las restricciones más rápido de lo previsto.

Las próximas previsiones económicas de la CE serán las de otoño de 2020, cuya publicación está prevista en noviembre del año en curso.

 

Fuente: Aeball