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Casos de éxito
Pavimentos portuarios
rimsa colabora en obras de pavimentos de puertos en España

En los últimos años rimsa ha colaborado con éxito en la ejecución de pavimentos en varios puertos de España entre los que destacan, puerto de Algeciras, puerto de Huelva, puerto de Málaga, puerto de Barcelona y puerto de Pasaia, entre otros.

El hormigón reforzado con fibras de acero (HRFA) cuya utilización está contemplada en el Anejo 14 de la EHE se lleva utilizando desde hace muchos años como solución en la ejecución de pavimentos. Es un material que alcanza una resistencia mecánica similar a la del hormigón armado de forma tradicional pero controla mejor la fisuración entre otras ventajas.

El hormigón soporta esfuerzos que son transmitidos por adherencia a las fibras, una vez se ha producido la micro fisuración, las fibras controlan la fisuración y reducen la intensidad de la misma a la vez que mejoran la tenacidad.

La posible aparición de fisuras debidas a la retracción se evita mediante la realización de juntas de corte con una profundidad máxima de 1/3 del espesor de la losa. El tamaño de las pastillas delimitadas por las juntas de corte suele ser de aproximadamente 5 m x 5 m

La referencia R GLUED 60/0,75 permite la sustitución total del armado tradicional en los casos de pavimentos portuarios.

Ventajas de la utilización de fibras de acero

– Mejoran la ductilidad. Las fibras de acero cosen las fisuras del hormigón formando un “puente”, permitiendo una formación controlada de las fisuras, y llevando al hormigón a un comportamiento dúctil después de la fisuración inicial, evitando así la rotura frágil.

– No hay fallos ni puntos débiles en la armadura y el comportamiento mecánico a las solicitaciones es igual en todas las direcciones.

– Incrementan la resistencia a la abrasión debido a la reducción de la fisuración.
– Controlan la abertura de fisuras evitando la entrada de agua y la corrosión. También se mejora la resistencia a la erosión
– Mejoran la resistencia a tracción, flexión y corte, produciendo un aumento de la capacidad portante.
– Otorgan capacidad adicional de resistencia debido a la redistribución del momento plástico en caso de solicitaciones localizadas.

– Alta resiliencia (capacidad de absorción de energía en el impacto).
– Resistencia a la fatiga dinámica.
– Reducción de los plazos de ejecución.
– Aumentan de la durabilidad del hormigón.
– Eliminación de los riesgos de una mala colocación del armado tradicional, con una ágil y sencilla aplicación.

Motivos por los que se recomienda utilizar fibras encoladas

– Permiten una mayor facilidad en el mezclado con el hormigón.
– Permiten una dosificación mayor a 30 kg/m3.
– No se forman erizos.
– Permiten una distribución homogénea, dentro de la matriz del hormigón.
– Disolución inmediata de la cola al contacto con el agua en el momento inicial del amasado.

– Permiten conseguir una menor distancia entre fibras dentro de la red que se forma en la matriz.
– Permiten una menor dispersión dentro del hormigón, concediéndole mayores prestaciones.
– Son más esbeltas, lo que permite una mayor cantidad de fibras/kg.

Packaging

La referencia R GLUED 60/0´75 se sirve en sacos de 20 kg. palets de 1.200 kg y/o big bags

Dosificación

En planta de hormigón o a través de cinta transportadora directamente al camión hormigonera.

Ductilidad del hormigón

La ductilidad es la propiedad que presentan algunos materiales en ser capaces de deformarse al ser sometidos a un esfuerzo intenso. Esta propiedad es útil en la ingeniería, ya que permite diseñar estructuras seguras.

Con altas dosificaciones, es posible obtener un hormigón armado con fibras de acero completamente dúctil, con capacidad para soportar carga similar a la del hormigón armado tradicional. La fórmula del hormigón se desarrolla de modo que sea fácilmente bombeable.

En cambio, cuando un material no presenta esta propiedad de ductilidad, este se fractura o se rompe en el límite de carga, causando en algunos casos una ruptura catastrófica, sin experimentar ningún tipo de deformación plástica. Un claro ejemplo es el hormigón.

Para combatir este problema de fractura del hormigón, se incorporaba habitualmente una malla metálica, como base estructural.  La colocación de la malla, generalmente representaba un aumento del plazo y coste de la obra, a causa de la colocación y soldadura  del mallazo.

En el gráfico siguiente, se representa un diagrama del tiempo total que se invierte en una construcción, repartido en las diferentes etapas. La colocación de la malla de refuerzo, representa el 13 % tiempo invertido en una obra y el armado en general representa el 22 %.

Las fibras que representen una función estructural, no se deben utilizar en dosificaciones  menores a 20 Kg/m3 y tampoco superiores a 1,5% del volumen de hormigon.