En un mundo impulsado por el Internet de las Cosas (IoT), donde la sensórica y los dispositivos autónomos crecen exponencialmente, las microbaterías tradicionales se enfrentan a límites físicos críticos. Para romper esta barrera, hace varios años en RIMSA Metal Technology decidimos unirnos a un consorcio científico de primer nivel para repensar desde cero el almacenamiento de energía miniaturizado. Hoy, nos enorgullece anunciar la exitosa finalización del proyecto de I+D SMAS (Smart Metal Air Scavengers).
Durante la ejecución del proyecto SMAS, el consorcio ha trabajado intensamente en el desarrollo de dispositivos electroquímicos Metal-Aire. A diferencia de las baterías convencionales, estos sistemas utilizan el oxígeno del entorno como material activo, reduciendo drásticamente su peso. Además, la investigación ha validado la integración de conceptos revolucionarios, como materiales poliméricos autorreparables (self-healing) y la viabilidad de la recarga inalámbrica mediante campos magnéticos externos
El gran desafío de la ciencia de materiales avanzados es abandonar la escala de laboratorio y demostrar su viabilidad productiva real. A lo largo de estos años, el equipo de I+D de RIMSA ha liderado con éxito el desafío del escalado industrial dentro del proyecto, logrando hitos clave:
Escalado de síntesis sostenibles: Hemos validado y escalado rutas de síntesis en base acuosa para la producción de nanopartículas magnéticas, demostrando que es posible obtener estos materiales avanzados mediante procesos ecológicos y económicamente rentables para la industria.
Integración de materiales activos: Hemos aportado nuestra experiencia industrial y nuestro Titanato de Litio (LTO) para evaluar la reversibilidad, ciclabilidad y almacenamiento de energía en los nuevos prototipos de dispositivos, validando su comportamiento electroquímico.
Abordar un salto tecnológico de este calibre solo ha sido posible gracias a la estrecha colaboración público-privada. Desde RIMSA queremos agradecer el excelente trabajo conjunto con el coordinador del proyecto, el Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros (ICTP-CSIC), así como con el Instituto de Ciencias de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC), la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la multinacional Arkema Química SAU.
La culminación del proyecto SMAS no es un punto final, sino un acelerador dentro de nuestra estrategia de diversificación (New Growth). Esta experiencia consolida nuestra transición hacia el desarrollo de materiales avanzados para la acumulación de energía limpia y demuestra que, tras casi cuatro décadas de historia, la innovación constante sigue siendo el motor de RIMSA.
El proyecto SMAS ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Agencia Estatal de Investigación (MCIN/AEI /10.13039/501100011033) y por la Unión Europea en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (NextGenerationEU/PRTR), dentro de la Convocatoria de Proyectos de I+D+i en Líneas Estratégicas 2022.